Es habitual que algunos padres digan: “Prefiero esperar a que le salgan todos los dientes antes de valorar la ortodoncia”. O incluso: “Yo también tenía los dientes mal colocados y se me acabaron corrigiendo solos.”
Y aunque cada caso es único, hay una realidad clínica que conviene tener muy clara: cuando una maloclusión no se trata en la infancia, las consecuencias pueden acompañar al niño toda su vida.
En Facal Ortodoncia, en Vigo, queremos ayudarte a entender qué implica esta decisión y por qué, en muchos casos, esperar a tratar una maloclusión en la infancia no es la mejor opción.
¿Qué entendemos por maloclusión en la infancia?
Hablamos de maloclusión cuando los dientes no encajan correctamente o la relación entre los maxilares no es la adecuada. Esto puede manifestarse como mordida cruzada, mordida abierta, sobremordida profunda, apiñamiento o desviaciones mandibulares.
Algunas maloclusiones son fácilmente visibles; otras, en cambio, pasan más desapercibidas y sólo se detectan mediante un estudio profesional. Lo importante es saber que no se trata exclusivamente de un tema estético, sino que puede tener consecuencias funcionales a medio y largo plazo.
¿Qué puede ocurrir si la maloclusión infantil no se trata a tiempo?
El problema se agrava con el crecimiento
Muchos padres creen que los dientes “se colocarán solos”, pero lo cierto es que el crecimiento no corrige una maloclusión, la amplifica. Cuanto más se desarrollan los huesos sin una guía adecuada, más difícil resulta después corregir el problema sin tratamientos complejos.
Riesgo de desgaste dental y tensión mandibular
Una mala mordida puede generar fricciones, sobrecarga muscular, desgaste del esmalte y molestias articulares. En edades tempranas, el cuerpo lo compensa bien, pero con el tiempo pueden aparecer dolores de mandíbula, cuello o cabeza difíciles de relacionar con la causa original.
Dificultades funcionales
Una maloclusión en la infancia también afecta a funciones básicas como la masticación, la deglución o la respiración. En algunos casos, pueden influir en el desarrollo del habla o provocar respiración oral, con consecuencias sobre el descanso y la postura.
Tratamientos más largos o invasivos en el futuro
Un tratamiento que en la infancia podría resolverse con aparatología sencilla en pocos meses puede requerir en la adolescencia o edad adulta ortodoncia fija, extracciones o incluso cirugía ortognática. En estos casos, el coste económico, emocional y funcional también se multiplica.
¿Cuál es la edad ideal para detectar una maloclusión?
La primera revisión de ortodoncia se recomienda alrededor de los 4 años, antes de que empiecen a salir los primeros molares definitivos. En esta etapa, podemos valorar si hay alteraciones en la mordida o en el crecimiento de los maxilares y actuar en el momento más eficaz.
Esto no significa que todos los niños necesiten tratamiento, pero sí que todos deberían ser valorados por un ortodoncista especializado. Como decimos a menudo: el mejor tratamiento es el que puede evitarse gracias a una detección temprana.
¿Y si aún no estoy seguro?
Es normal tener dudas, pero tomar la decisión de consultar no compromete a nada. De hecho, en Facal Ortodoncia muchas de nuestras primeras visitas terminan en un simple seguimiento hasta que sea necesario actuar.
Lo importante es no dejar pasar el momento en el que aún podemos influir positivamente en el desarrollo y tratar a tiempo una maloclusión en la infancia.
Prevenir hoy es ganar salud mañana
Una maloclusión en la infancia no tratada puede condicionar la salud oral, la armonía facial y la calidad de vida de tu hijo o hija en el futuro.
En Facal Ortodoncia, en Vigo, estamos especializados en ortodoncia infantil y te ayudaremos a tomar la mejor decisión, sin prisas, pero con toda la información.
Estamos situados en la calle Bolivia 9, entreplanta, de Vigo (Pontevedra). No olvides pedir cita para consultar cualquier duda sobre nuestros tratamientos de ortodoncia infantil. ¡Te esperamos!